Tribuna LibreEl abuso del poder, autoridades de la SEP-BCS en la impunidad

Hablar del abuso sobre un estímulo, tal vez parezca poco importante, pero a partir de abril de 2017 se inició el descuento a los docentes de las normales y UPN del estado. No es a un docente en particular, es el autoritarismo y la violencia simbólica de las autoridades...

Hay una gran diferencia entre autoridad educativa y lo que seguimos viviendo en el gremio magisterial. Abusos al margen de la ley ha sido una característica y una constante al menos en el campo de la política educativa, sobre todo hablo del nivel superior, concretamente en educación normal.

Recientemente tuvimos la visita de profesores investigadores de dos Estados hermanos con quienes conformamos redes de trabajo académico: Guanajuato y Chihuahua.

Mientras que en las escuelas normales seguimos manteniendo relaciones de trabajo y cierta producción académica, a las autoridades de la SEP estatal no les importa eso, sólo aplicar una política del abandono y de lo que algunos autores manejan como “el efecto Mateo”; las escuelas entre menos tienen más se les quita y la SEP hace lo posible por “quitar” hasta lo que los docentes hemos ganado mediante el trabajo académico.

Empezar por citar a los maestros de nuestros Estados hermanos no es casualidad, aparte del trabajo efectuado, la pregunta fue la misma: ¿A ustedes de aplican descuentos del ISR en el estímulo al desempeño docente? La respuesta fue contundente en los profesores de ambos Estados: “No, el estímulo no causa ISR puesto que es una beca”.

Nosotros comentamos del abuso que se hace desde la SEP estatal y cómo nos aplican un descuento, en algunos casos del 30% o más.

Los comentarios de los profesores fueron de incredulidad, terminando con un “¿por qué no se quejan?”, “tienen que respetar los lineamientos de Hacienda”. Eso pensamos nosotros, pero las autoridades estatales no piensan igual y haciendo uso del lugar que ocupan ejercen el poder como acto de fuerza como decía Foucault (aunque dudo que alguna vez lo hayan leído).

Las propias autoridades del nivel están conscientes de ello, porque en los pocos encuentros que tuvimos con ellas, estuvieron de acuerdo en que no tenía porqué gravarse ( imponer un impuesto, tasa u otra carga sobre un bien o una actividad); pero las pocas intenciones de plantearlo ante la máxima autoridad educativa, sigue denotando que “no quieren incomodar al secretario con problemas que no valen la pena”, al menos esa es la impresión que dan y la impotencia de los profesores es cada vez más marcada.

¿De qué sirve que sepan que se está cobrando un impuesto mal aplicado? De nada; porque la Dirección de Profesiones, Educación Media Superior y Superior y, el Departamento de Educación Superior para Profesionales de la Educación no hicieron, ni harán nada aunque tengan la autoridad para hacerlo. Ciertamente, dentro de la organización burocrática tradicional, como decía Weber, el funcionario tiene la obligación de obedecer. Además, “no se obedece a normas sino a una persona, cuyos mandatos responden a la fuerza de las tradiciones o a su arbitrio.”

Es así que en nuestro nivel educativo las autoridades están al servicio de sus superiores, no del trabajo que desempeñan, la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos es letra muerta para ellos. Pero también sostiene que “los funcionarios no tienen derecho a apropiarse del cargo y sí la obligación de llevar a cabo un trabajo puramente objetivo e independiente guiado solamente por las normas objetivas”.

Lo cual a muchos formadores nos parece un ilusorio, no hay manera de dialogar, de establecer acuerdos emanados de leyes, normas y reglamentos, los funcionarios educativos los aplican a discreción y de acuerdo a sus conveniencias (ni siquiera fueron capaces, como ya comenté hace poco, de elaborar un reglamento del personal docente armonizado con el reglamento emitido por la DGESPE, fue sólo un documento mal parchado).

A pesar de que “para participar en el aparato administrativo de una organización, sólo está cualificada la persona que tenga una formación especializada demostrable.” También es una ilusión, no es posible pensar a funcionarios con la estatura intelectual para asumir un cargo, la política así ha sido y seguramente seguirá siendo, es impensable sentirnos en una democracia, por más interés que se tenga en la autoridad nacional, los estados seguirán imponiendo su política del abandono, en sus momentos de relación con la gente, de abuso del poder y de impunidad a toda prueba, esa es la desgracia de estar en el último eslabón de la cadena del poder; como decí Foucault, nadie sabe quién lo tiene exactamente, pero sí quién no lo ntiene.

Hablar del abuso sobre un estímulo, tal vez parezca poco importante, pero a partir de abril de 2017 se inició el descuento a los docentes de las normales y UPN del estado. No es a un docente en particular, es el autoritarismo y la violencia simbólica de las autoridades, cuyos efectos impacta en las percepciones de los profesores; no es posible que hagan de leyes y reglamentos sólo letra muerta.

En el fondo tengo la esperanza de que el Secretario de Educación Pública del Estado no esté enterado de estos abusos, pero también esto puede ser un ilusorio y sea parte del encono, del rencor mostrado a nuestra escuela y a sus trabajadores; quienes insisto, estamos en el abandono, sometidos al abuso del poder.

Manuel Salvador Romero Navarro

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *