OpiniónTribuna LibreEl ‘mal rato’ de Gerardo Ruiz Esparza

Ayer viernes 12 de octubre, se cumplió un año con tres meses del socavón que se abrió en el Paso Exprés México-Cuernavaca, ocasionando la muerte de Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero. Padre e hijo se dirigían a su trabajo a bordo de un vehículo al que se tragó la tierra en el kilómetro 93 de dicha vialidad; según el reporte de los peritos, ambos fallecieron por asfixia. El secretario Ruiz Esparza...
Enea Salgadooctubre 13, 201820311 min

Ayer viernes 12 de octubre, se cumplió un año con tres meses del socavón que se abrió en el Paso Exprés México-Cuernavaca, ocasionando la muerte de Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero. Padre e hijo se dirigían a su trabajo a bordo de un vehículo al que se tragó la tierra en el kilómetro 93 de dicha vialidad; según el reporte de los peritos, ambos fallecieron por asfixia.

El secretario Ruiz Esparza está pasando un mal rato. Y eso, me temo, será el único castigo que recibirá uno de los funcionarios favoritos de Peña. Solo un mal rato. Porque la impunidad es la regla.

Juan Mena López y su hijo no fueron las únicas víctimas mortales de la red criminal que opera al interior de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), encabezada por su titular Gerardo Ruiz Esparza. Dos personas más fallecieron debido a negligencias en la construcción de la obra que fue inaugurada con bombo y platillo por el presidente Enrique Peña Nieto, y que presumió en sus redes sociales como uno de los “grandes proyectos de su sexenio”.

De acuerdo con el informe que dio a conocer el pasado miércoles la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), además del siniestro donde murieron asfixiados padre e hijo, otras dos personas fallecieron por fallas en la seguridad en torno a la realización de la obra: un joven murió al caer de un paso peatonal sin barandal ni señalamientos, y un motociclista falleció electrocutado al caerle un cable de alta tensión.

El informe presentado por Enrique Guadarrama López, segundo visitador general de la CNDH, detalla la reticencia de la SCT para colaborar con la investigación de la Comisión, el desdén que mostró la Secretaría para no otorgar información oportuna que llevara al pronto esclarecimiento de tan lamentables hechos.

Revela también la negligencia por parte de la SCT en el proceso de contratación, licitación, planeación, construcción y ejecución de la obra que estuvo plagada de anomalías, errores e ineptitudes que conducen a un claro esquema de corrupción.

El informe evidencia la forma opaca y ventajosa en la que la SCT modifica los contratos de obras públicas pactados originalmente con costos y fechas de cumplimiento, incrementando sin el menor pudor los precios y retrasando el tiempo de entrega, en claro detrimento del erario y de la población.

La investigación viene a corroborar lo que todos ya sabíamos, la SCT es otra de las dependencias del Gobierno de Peña Nieto, en la que los recursos públicos fueron usados para favorecer a un grupo de empresarios que construyen obras a sobreprecio y de mala calidad, mediante licitaciones amañadas otorgadas por un funcionario público que en medio de la crisis afirmó que se le otorgaría una indemnización a los familiares de las víctimas del socavón, “por el mal rato que pasaron”.

Al día siguiente de la tragedia en el Paso Exprés, el secretario Ruiz Esparza declaró que si el presidente Peña le pedía su renuncia, se “iba encantado con gusto por haber servido a su país”.

Pero ni el secretario renunció ni el mandatario lo destituyó. Se mantuvo en su cargo como el resto de los secretarios favoritos de Peña se han mantenido, aun cuando han sido señalados y exhibidos en sus pésimas y corruptas gestiones por investigaciones periodísticas multipremiadas internacionalmente y por cientos de denuncias que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha interpuesto ante la PGR por desvíos multimillonarios de recursos públicos ocurridos bajo sus narices. Como si el lema de la pandilla peñista fuera: corruptos y ladrones pero juntos hasta el final, así dejemos honra y nuestro pase a la historia en la basura.

No fue un mal rato lo que vivieron los familiares de las víctimas que ha dejado la desastrosa, corrupta y criminal administración de Gerardo Ruiz Esparza al frente de la SCT, ellos han de vivir en medio de un dolor indescriptible por haber perdido a sus seres queridos, ellos viven el calvario que significa en nuestro país obtener justicia.

El mal rato lo debe estar pasando el secretario Ruiz Esparza, que aparte de la fulminante declaración del segundo visitador de la CNDH, Enrique Guadarrama, en la que afirmó que “el socavón no fue un accidente sino una cadena de ineptitudes de varias autoridades”, señaló que la SCT y su titular son los principales responsables del socavón que derivó en la muerte de personas.

Aparte del informe de la CNDH que desnuda a uno de los hombres fuertes del presidente, la organización México Evalúa presentó hace días, una investigación sobre los procesos de contratación pública de tres de los proyectos más importantes del sexenio: el Paso Exprés México-Cuernavaca, el Nuevo Aeropuerto Internacional de México y el Tren México-Toluca.

La investigación reveló que en las tres obras, a cargo de la SCT, hay deficiencias en el diseño, planeación y ejecución, sobrecostos y desfases en licitaciones, dejando al descubierto el modus operandi mediante el cual, a lo largo del sexenio, Gerardo Ruiz Esparza ha operado para el beneficio de unos cuantos, esos, los mismos de siempre y para el nuevo grupo de empresarios que se volvieron millonarios en esta Administración que fenece.

Mientras la titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Arely Gómez, le lava la cara al secretario Esparza, informando que la dependencia a su cargo realizó una investigación amplia y exhaustiva para deslindar responsabilidades por la tragedia del Paso Exprés y afirma que ocho funcionarios públicos fueron ya sancionados, y por ende, el caso ya está cerrado, el secretario es exhibido como el funcionario corrupto e inepto que es gracias al informe de la CDNH y a una vez más, a una investigación de un organismo independiente.

El secretario Ruiz Esparza está pasando un mal rato. Y eso, me temo, será el único castigo que recibirá uno de los funcionarios favoritos de Peña. Solo un mal rato. Porque la impunidad es la regla.

Enea Salgado

Columnista de El Mañanero de Brozo. Sarcástica, fan de Elvis, enamorada de Remedios Varo, taquera de hueso colorado. Dicen que soy guerrera. Amo la Baja, la bella Sierra Tarahumara, el mar y el 🍷

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