BabeliaTraición

El olor a cerveza traspasaba los muros de la habitación: cómplice de tu refugio. Pensamientos dormidos, desarropaban la noche, luces deslumbrantes, rostros desconocidos. En silencio, tu respiración, repetía una y otra vez que estaba cerca. Intentaste pasar por desapercibido, pero tu conciencia te golpeaba sin piedad a cada momento. El aroma a cigarro irrumpía tus poros. El rojo de tus labios, más que marcar tu exterior, marcó tu alma. El viernes era ansiedad. Arribo insaciable....
Laura Lucero Mercado Rodríguezoctubre 1, 2018342 min

El olor a cerveza traspasaba los muros de la habitación: cómplice de tu refugio. Pensamientos dormidos, desarropaban la noche, luces deslumbrantes, rostros desconocidos. En silencio, tu respiración, repetía una y otra vez que estaba cerca. Intentaste pasar por desapercibido, pero tu conciencia te golpeaba sin piedad a cada momento. El aroma a cigarro irrumpía tus poros. El rojo de tus labios, más que marcar tu exterior, marcó tu alma.

El viernes era ansiedad. Arribo insaciable. Espera impaciente del ocaso. Calles perdidas en la ciudad, luces ficticias embajadoras de la noche. La música a reventar los oídos en el carro, el celular apagado, los condones en el asiento trasero, latas vacías dispersas destinadas al amor clandestino.

Mientras te alejabas, voces internas vociferaban: ¡Mitómano perverso!

Los reclamos dejaron de ser reclamos. Fingir agravio ante la desconfianza, fue banal. Grito tras grito, causantes de que el dolor por la traición desfilara a la indiferencia.

El tiempo ha pasado y ha resarcido la amargura de saber y sentirte alejado.

La soledad: Excelente amiga consejera, reveladora de los bajos instintos, reveladora del éxtasis en mi piel.

El olor a cerveza predomina ahora en mí… el humo del cigarro viste mi ser… lo intuyes. El reclamo, paso a segundo término. El dolor de la traición: tu látigo.

Laura Lucero Mercado Rodríguez

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